Cada vez que escribes google.com en el navegador, ocurre magia. Tu ordenador no sabe dónde está físicamente ese sitio. Para averiguarlo, consulta al DNS (Domain Name System) — una gigantesca base de datos distribuida, a menudo llamada “la agenda telefónica de Internet”.
Este libro consiste en registros, cada uno de los cuales le dice al mundo algo concreto sobre tu dominio: dónde está tu sitio, a dónde enviar el correo o cómo verificar que eres el propietario del dominio.
Read more